impostora

La resaca de Annie Hall

Tengo en loop la canción de Drexler con Conociendo Rusia y no sé si me gusta o me inquieta: “Te volviste a llevar mis llaves, amor, y aquí estoy de vuelta, encerrado en casa.” Y sí, es una frase linda, cotidiana, pero también problemática. La escucho y pienso que lo...

Momento suficientemente bueno

Ayer mi novio me lanzó una pregunta rara y luminosa: si tuviera una máquina del tiempo, ¿desde cuándo habría podido buscarme para estar conmigo? Me reí, pero me dejó pensando. No en la versión edulcorada de “estábamos destinados”, sino en algo más concreto y menos...

Mi identidad como espuma

Dejé el psicoanálisis después de trece años. No porque no me sirviera: me sostuvo en mis quiebres más duros, cuando murió mi papá, cuando renuncié al trabajo que me dio identidad por más de una década. En esos momentos, pagar una vez por semana —dos cuando se puso muy...

Nada se queda quieto

“Si quieres que algo se muera, déjalo quieto”, canta Jorge Drexler. Y cada vez que escucho esa frase me duele un poco. Porque yo crecí queriendo que todo se quedara quieto. En mi casa, el cambio era una amenaza real. Mi padre vivía enfermo y su salud podía desplomarse...

El silencio no es ausencia

John Cage escribió que el silencio no existe. Después de pasar un tiempo dentro de una cámara anecoica —un espacio diseñado para eliminar todo sonido—, se dio cuenta de que incluso ahí seguía escuchando: su sangre, su sistema nervioso. Desde entonces, el silencio dejó...