Ayer mi novio me lanzó una pregunta rara y luminosa: si tuviera una máquina del tiempo, ¿desde cuándo habría podido buscarme para estar conmigo? Me reí, pero me dejó pensando. No en la versión edulcorada de “estábamos destinados”, sino en algo más concreto y menos...
Dejé el psicoanálisis después de trece años. No porque no me sirviera: me sostuvo en mis quiebres más duros, cuando murió mi papá, cuando renuncié al trabajo que me dio identidad por más de una década. En esos momentos, pagar una vez por semana —dos cuando se puso muy...
“Si quieres que algo se muera, déjalo quieto”, canta Jorge Drexler. Y cada vez que escucho esa frase me duele un poco. Porque yo crecí queriendo que todo se quedara quieto. En mi casa, el cambio era una amenaza real. Mi padre vivía enfermo y su salud podía desplomarse...
John Cage escribió que el silencio no existe. Después de pasar un tiempo dentro de una cámara anecoica —un espacio diseñado para eliminar todo sonido—, se dio cuenta de que incluso ahí seguía escuchando: su sangre, su sistema nervioso. Desde entonces, el silencio dejó...
Leí No seas tú mismo, de Eudald Espluga, y me dejó pensando en el tipo de agotamiento que ya no se cura con vacaciones ni con dormir bien. El tipo de agotamiento que viene de sostener un personaje que decidimos ser, incluso si ese personaje nos gusta. El tipo de...