impostora

Llegar al cuarto piso

¿Alguna vez pensaste quién serías a los cuarenta? Yo no. Escribo esto mientras espero que mi base de datos se cargue por enésima ocasión y cruzo los dedos para que esta vez no marque errores. Escucho a The Postal Service, en un acto profundamente melancólico, mientras...

Siempre llegamos tarde

Mi hermano mayor nació en 1972. Cuando yo llegué al planeta, él ya tenía catorce años, así que nuestra relación fue durante mucho tiempo una de esas relaciones extrañas en las que hay poca cercanía física pero mucha influencia estructural. No convivíamos tanto: él ya...

La crueldad de exigir esperanza

Me atrevo a escribir esto porque el caso de eutanasia en España y, sobre todo, la reacción en redes, me tocaron una zona de la que hablo poco. No porque no exista, sino porque evito usar mi historia para legitimar lo que pienso. Pero hay temas que una no piensa desde...

Los domingos son para mi madre

Los domingos son para mi madre. Lo digo así, como si fuera una ley que yo misma me he impuesto. Podría escribir un texto dulzón sobre mi relación con ella; decir que, como suele pasar entre hijas y madres, ha mutado con los años pero que hoy nos encontramos desde la...